CURADORA: GEORGINA G. GLUZMAN

Del 25 de marzo al 1 de agosto de 2021
Salas 37 – 40, primer piso.

En esta plataforma se puede acceder a las obras y los textos que organizan los tres núcleos temáticos de la exhibición, material complementario como el estudio de obras perdidas y biografías de artistas. Durante todo el 2021 el sitio se nutrirá con el trabajo interno de los equipos del Museo sobre las mujeres en la colección del Bellas Artes y con actividades y contenidos de programa público.


Limitada selección arbitraria de artistas modélicos­, el canon no es el resultado natural de la evaluación de la calidad. Por el contrario, es un producto de decisiones ancladas en una concepción patriarcal de la cultura que excluye sistemáticamente a las mujeres creadoras. Tanto el concepto como los integrantes del canon han sido profundamente cuestionados por la crítica feminista de la historia del arte. El canon no es indiscutible: es político, cambiante y hasta caprichoso. En suma, es accidental.

El canon accidental presenta una amplia selección de obras realizadas por mujeres artistas en la Argentina entre fines del siglo XIX y mediados del siglo XX. Al visibilizar sus trayectorias y su consagración en diversos ámbitos, la muestra se propone examinar los caminos transitados por las mujeres en la búsqueda de una identidad artística y de un medio de vida. El canon accidental incluye, por un lado, obras de artistas con presencia en los márgenes de la historia del arte y, por otro lado, trabajos de artistas hoy prácticamente desconocidas, pero cuya actividad les valió la admiración de sus contemporáneos. Todas ellas pasaron de estar en el centro de la actividad artística a ser, en el mejor de los casos, meras notas al pie de los relatos de la historia del arte.

La categoría de “mujeres artistas” ha sido discutida con justicia a lo largo de décadas. Suele decirse que el arte no tiene género. Sin embargo, las prácticas concretas del arte y las elecciones estéticas han estado indisolublemente ligadas al género de las productoras, tanto en sus limitaciones como en sus posibilidades. Desde fines del siglo XIX, las mujeres se abrieron camino en el mercado laboral, en las universidades, en la política y en el arte. La segunda mitad del siglo pasado trajo nuevos e insospechados desafíos a las mujeres, artistas o no. Pero esa es otra historia.

Esta exposición, inédita en el contexto del Museo Nacional de Bellas Artes, aspira a cuestionar los relatos establecidos al resituar a las artistas en este espacio. 


Eugenia Belin Sarmiento, Retrato de Amelia Sánchez, 1899, óleo sobre tela, 57 x 37,5 cm. Colección Fabiana Barreda – Archivo Rosa Faccaro Arte Argentino Contemporáneo, Buenos Aires.

Preámbulo a una historia de mujeres

Encontrada en la calle por Fabiana Barreda, artista, teórica y activista feminista, esta tela de Eugenia Belin Sarmiento da cuenta de la accidentada historia material de las obras ejecutadas por mujeres. Pintora reconocida y de éxito comercial, Belin Sarmiento fue olvidada durante décadas y solo recordada ocasionalmente como la retratista de su más famoso pariente, Domingo Faustino Sarmiento. 

A fines de la década de 1980, la crítica y curadora Rosa Faccaro (1931-2019) proyectaba una muestra pionera, La mujer en la plástica argentina I, en cuyo guión curatorial incluyó a Belin Sarmiento, entre otras artistas desplazadas de los relatos históricos. Casualmente (o no tanto) Fabiana, hija de Rosa, dio con el óleo Retrato de Amelia Sánchez cuando su madre se encontraba trabajando en la exhibición y se lo obsequió. 

La pintura se presenta aquí sin ningún tipo de restauración. Su exhibición pretende visibilizar el azaroso trayecto de las obras de mujeres artistas y el esfuerzo perseverante tanto de ellas como de quienes han trabajado para preservar su memoria. Las carreras de Rosa Faccaro y Fabiana Barreda, madre e hija, constituyen un continuo de arte, feminismo e investigación.

En el centro de los géneros

En el centro de la consagración

En el centro de nuevas direcciones